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9 de diciembre de 2015

Y Dios... ¿por dónde es que se esconde?

En la película "Dios no está muerto", un estudiante universitario lucha por comprobar la existencia del Todopoderoso, tras desafiar a un profesor de filosofía que pensaba lo contrario y que quería obligarlo a firmar un contrato renunciando a su fe cristiana.

El argumento del joven alumno, interpretado por el actor Shane Harper, era que "Dios es bueno todo el tiempo; y todo el tiempo, Dios es bueno"; sugiriendo que siempre, sin importar la gravedad de lo que pase, Dios está a tu lado.

Durante la película en más de una ocasión prevalece la idea de que un problema abrumador siempre se hace más pequeño y manejable si aceptamos que Dios vive en nuestros corazones.

Si este entonces es el caso, pregunto: ¿dónde ha estado Dios?, y ¿por qué el sufrimiento es la tendencia de moda en casi todas partes del Mundo? Orar y pedir por los más necesitados hoy parecen ser alternativas débiles e incapaces.

Este proceso de reflexión se agudizó la tarde del 2 de diciembre, al ver las imágenes que llegaban de San Bernardino, California, donde dos atacantes armados (marido y mujer) abatieron a tiros a 14 personas, e hirieron a otras 21. "¿Dónde estaba Dios que no protegió a esos inocentes?", me pregunté.

Algunas semanas antes en París; el 13 de noviembre, extremistas islámicos perpetraron múltiples ataques terroristas simultáneos, dejando sin vida a 130 personas e hiriendo a otros 370, de los cuales unos 100 llegaron al hospital en estado grave. "¿Dónde estaba Dios?", insistió mi mente ese día.

¡Definitivamente, algo anda mal! El Dios que conocí durante largos años de preparación católica, indudablemente no es el mismo que hoy luce ausente. "Una hoja de un árbol no se mueve sin la voluntad de Dios", fue lo que aprendí desde niño. Entonces, ¿cómo explicar los recientes hechos de violencia que sacuden al Mundo?

¿Cómo explicar las guerras; los frecuentes actos de abuso y discriminación; los enfermos de cáncer; los niños "especiales" que nacen con discapacidades; las víctimas de violencia doméstica; el hecho de que en pleno Siglo XXI cerca de 30 millones de personas viven en esclavitud; y que, según Naciones Unidas, cada cuatro segundos un ser humano muere de hambre en el Mundo, cuando en países como Estados Unidos casi 40% de la comida producida termina en la basura?

El Dios que según la Biblia hizo llover maná para alimentar a los israelítas hambrientos en su camino a la Tierra Prometida, y que realizó milagros curativos, hizo desaparecer enfermedades y revivió muertos, parece ya no estar entre nosotros.

El académico y experto en teología Bart E. Ehrman, en su libro "El Problema de Dios", presenta una interesante ecuación que intenta explicar la existencia simultánea de un Dios todopoderoso, lleno de amor y el fenómeno del sufrimiento humano.

Si Dios por ejemplo, es el Todopoderoso, entonces Él tiene la capacidad infinita de hacer todo, incluso de extinguir el sufrimiento. Si a la misma vez, Dios es Amor, indudablemente siempre querrá lo mejor para sus "hijos", incluyendo alejarlos del dolor y las vicisitudes. El problema es que eso no pasa y el sufrimiento es un fenómeno tangible y hasta contagioso.

La única explicación que encontré para validar la presencia viva del sufrimiento en el Mundo es que Dios simplemente no existe. Y si existe, definitivamente es un Dios muy diferente al que conocí de niño y que veneran miles de millones religiosos en todo el planeta.

Me pregunto: ¿Será que Dios sí existe pero carece del poder infinito necesario para detener el mal? A lo mejor Dios sí quiere ayudar, pero sus manos están atadas y no puede intervenir, por lo que se limita a supuestamente dar el apoyo necesario para hacerle frente a las tragedias de la vida.

Algunos argumentan que el dolor y el sufrimiento son "castigos" enviados por Dios por haber violados sus leyes sagradas. Esa explicación, sin embargo, no me convence. ¿Qué mal pudo haber hecho un niño autista o un pequeño enfermo de leucemia para ser castigado por Dios?; ¿son ellos los culpables de los pecados de sus padres?

Del mismo modo, todos conocemos de personas que con cada respiro sí quebrantan los Testamentos bíblicos, y a la vez son recompensados con salud, éxito económico y prosperidad. ¡Hay malos que nunca sufren!

Por otro lado están los que aseguran que el sufrimiento humano es el resultado del "libre albedrío" que Dios nos regaló para que hagamos lo que se nos plazca.  Pero ¿cómo el mal manejo del "libre albedrío" explica el sufrimiento causado por los huracanes, los terremotos y otros desastres naturales?

Además, si el "libre albedrío" es el causante del dolor en la Tierra, ¿qué pasará en el Cielo?; los elegidos para sentarse eternamente a la derecha del Padre ¿vivirán como robots o tendrán una versión limitada del "libre albedrío" para no ocasionar sufrimiento? Este argumento tampoco me convence.

Cuando escribo lo hago siempre con el compromiso de llegar a una conclusión precisa; finalizar con un análisis que esclarezca dudas y responda preguntas. Esta vez, sin embargo, pido excusas por fallar en ese cometido.

El texto anterior sólo se ocupó de profundizar en una premisa que lleva debatiéndose miles de años y que personas mucho más capacitadas que yo jamás han podido responder. Me imagino que, si Dios existe, Él eventualmente nos lo hará saber. De lo contrario, está en nosotros para buscar la fortaleza y enfrentar ese sufrimiento insaciable que parece nunca ceder.

El periodista Fernando Almánzar trabaja como Productor y Editor de Asignaciones en Telemundo, y ha sido galardonado con dos Premios Emmy como miembro del equipo del programa matutino "Un Nuevo Día".

9 de agosto de 2015

Donald Trump, lejos de evaporarse de la política

Los dos recientes debates presidenciales, donde por primera vez el Partido Republicano presentó en un mismo escenario a su enorme elenco de 17 aspirantes para la Casa Blanca, sin dudas sirvieron para que los votantes estadounidenses tuvieran una "probadita" de la tormentosa campaña electoral que se avecina.

Los ojos del mundo estaban sobre el multimillonario Donald Trump, quien desde que anunció su candidatura a mediados de junio encabeza la mayoría de las encuestas. La razón: Sus controvertidos comentarios contra la inmigración y otros temas que han despertado el interés de muchos en Estados Unidos.

No obstante, ese temperamento bombástico de Trump, probablemente se convertirán en su peor enemigo. Puesto que el magnate no tiene pelos en la lengua para nadie: Igual ataca a los veteranos de guerra, como el icónico senador de Arizona John McCain, como a grupos de mujeres, homosexuales y colegas políticos.

Lo interesante de Trump, es que no suena como un político tradicional. De hecho, su misión ha sido sonar lo menos políticamente correcto posible y, en opinión de algunos, está diciendo cosas que muchas personas quisieran decir pero que no se atreven.

De forma paralela, Trump ha tomado la campaña presidencial como si se tratara de un programa de televisión, arremetiendo contra todos sin importarle las consecuencias. Y es que para él las consecuencias de lo que dice son irrelevantes.

Durante el debate presidencial dejó muy en claro que si no recibe la nominación del Partido Republicano para competir por la Casa Blanca en noviembre de 2016, su fortuna de más de $9 mil millones de dólares le permitirá costear sus aspiraciones presidenciales como independiente.

Una cosa que sí está clara es que si bien los demócratas han disfrutado de un verano de avances de popularidad (precisamente gracias a los incendiarios comentarios de Trump), estos no deben bajar la guardia.

El debate presidencial republicano dejó en claro que el partido conservador tiene bastantes (y buenos) aspirantes capacitados que a la larga podrán dejar a Trump a un lado y hasta vencerle a la ex senadora y ex primera dama Hillary Clinton.

Entre estos candidatos está la ex ejecutiva de Hewlett-Packard, Carly Fiorina, la única mujer republicana aspirando a la presidencia y quien el debate de menos importancia (entre los siete candidatos de menor popularidad) tuvo una participación magistral detrás del podio.

Fiorina, con dinamismo e inteligencia, arremetió contra Trump, contra los Clintos, contra el presidente Barack Obama y presentó ideas claras de qué haría si es electa presidente.

Al final de la jornada, no se sabe quién fue el verdadero ganador del debate presidencial republicano, probablemente el de mayor audiencia en la historia con más de 24 millones de televidentes.

Si por tiempo fue, Trump se llevó el triunfo: El empresario convertido en político fue el que más habló, dominando el espacio de dos horas con una intervención de 10 minutos, 32 segundos. Pero hay quienes sugieren que Trump, nuevamente por la forma como se expresó, terminó siendo el gran perdedor de la noche.

Los otros candidatos como el ex gobernador Jeb Bush, el senador Marco Rubio y los gobernadores Scott Walker y Chris Christie, también tuvieron sus breve momentos de éxtasis durante el enfrentamiento republicano, pero ninguno brilló lo suficiente como para decir que conquistó el respaldo total de la ciudadanía votante.

Increíblemente, el aspirante que más lució presidenciable con comentarios escuetos y con sentido, fue el Dr. Ben Carson, un ex neurocirujano afroamericano quien asegura estar listo para tomar la Casa Blanca. Si bien Carson luce capaz de hacer el trabajo, sus posibilidades son poco probables pues en este momento no cuenta con el respaldo del Partido Republicano.

Regresando a Trump, habrá que ver cuánto tiempo dura su globo político antes de que se desinfle frente a la opinión pública. Trump ha demostrado ser lo suficientemente terco para aguantar por mucho tiempo, y ahora que algunos de sus rivales empezarán a evaporarse (poco a poco debido a la falta de dinero), el millonario empresario permanecerá duro y contundente.

Todavía falta un largo camino por recorrer y nadie puede pronosticar quién será el candidato republicano que finalmente reciba el apoyo del partido en la convención de julio de 2016 para competir contra un rival demócrata en noviembre de ese mismo año.

Por el momento, el único remedio para la ignorancia política es leer, mantenernos informados de lo que dicen los candidatos, y registrarnos a votar para tomar la decisión más sabia en las urnas. El que no vota, automáticamente pierde su derecho a protestar.

El periodista Fernando Almánzar trabaja como Productor y Editor de Asignaciones en Telemundo, y ha sido galardonado con dos Premios Emmy como miembro del equipo del programa matutino "Un Nuevo Día".

8 de agosto de 2015

Uber vs. Taxis: Enfrentados por la misma carretera

En una zona metropolitana donde la ciudadanía no puede depender del transporte público, a simple vista, la propuesta de Uber es fascinante.

Uber es el moderno servicio de transporte que opera en numerosas ciudades del mundo gracias a la internet y la telefonía celular. Básicamente, sus usuarios descargan una aplicación móvil, que les permite convocar a un conductor privado, que en cuestión de minutos los recoge en domicilio y los lleva a su destino final; muchas veces pagando un fracción de lo que hubiera pagado en un taxi.

Uber hoy cuenta con un creciente número de cliente satisfechos. No obstante, el problema radica en que su expansión pisotea los derechos de una importante clase trabajadora: los taxistas.

En la mayoría de ciudades, manejar un taxi es sinónimo de invertir miles de dólares. En el Sur de Florida, por ejemplo, el vehículo debe de color amarillo y tener lo que se conoce como un medallón (que puede costar incluso más que una casa). El taxista debe pasar un entrenamiento especial y sacar una licencia que lo autoriza a recoger pasajeros.

El taxista también está obligado a registrarse como chofer, y su auto tener un seguro especial, la mayoría de veces más caro que el seguro tradicional para conductores privado.

En el caso de Uber, los choferes simplemente tienen que inscribirse con la compañía, y ser propietarios de un vehículo relativamente moderno (menor de siete años de fabricación), tener un celular y acceso a internet. No requiere una licencia especial ni un entrenamiento adicional. Tampoco pagan un seguro vehicular para proteger a los pasajeros que transporta.

Si bien el servicio de taxi tiende a ser más caro que Uber, lo que afecta el bolsillo del consumidor, la batalla Uber vs. Taxistas es injusta para los que se ganan la vida recogiendo pasajeros. Debido a la gran cantidad de dinero que tienen que desembolsar para poder manejar un taxi, es como si estuvieran entrando a la pelea con las manos amarradas.

Uber está quitándole pasajeros a los taxistas, que tienen que trabajar jornadas de entre 10 y 14 horas diarias, para arañar algunos dólares, pagar por sus responsabilidades y llevarse algo de dinero casa. En el Sur de Florida, por ejemplo, el taxista promedio trabaja unas 50 horas semanales para devengar un salario de entre $250 y $400 dólares.

Los empleados de Uber ganan un sueldo mayor, puesto a que sólo tienen que darle una fracción de lo que ganan a la compañía y el resto queda limpio para su bolsillo.

Esta diferencia hizo que en el condado Broward las autoridades salieran a la defensa de los taxistas y prohibiera a Uber a proporcionar sus servicios en sus calles.

Uber ha dicho que a pesar de no estar presentes en Broward, se comprometió a crear unos 10,000 empleos en los condados de Miami-Dade y Palm Beach. Pero los taxistas en estas dos localidades están presionando para que las autoridades impongan regulaciones para hacer la competencia Uber vs. Taxistas más justas.

Esto le parece injusto a los choferes de Uber, pues argumentan que al igual que los taxistas, su meta es ganarse la vida recogiendo y llevando pasajeros.

Un lugar, por ejemplo, donde las autoridades están arremetiendo contra los choferes de Uber es el Aeropuerto Internacional de Miami. Usualmente, los taxistas deben esperar entre 30 minutos y dos horas para recoger un pasajero.

Por lo que miembros del Departamento de la Policía de Miami-Dade está multando a los choferes de Uber que recogen personas en la terminal. Cada multa es de $1,000 dólares. La primera por conducir un vehículo sin la licencia para ser contratado, y la segunda por no estar registrados como chofer.

Esto significa que el chofer de Uber que se arriesga a buscar a un pasajero al aeropuerto corre el riesgo de pagar hasta $2,000 dólares en multas. Uber supuestamente ha dicho que se hará responsable de pagar estas multas, pero hasta ahora no ha sucedido y muchos conductores ahora están en problemas con la ley.

Lo peor es que no tienen cómo comunicarse directamente con Uber. Pese a que la empresa de transporte opera en más de 40 ciudades, ni clientes, ni empleados, ni la prensa, tienen un número telefónico a dónde llamar. Toda la comunicación con Uber se hace a través de correo electrónico, lo que dificulta cualquier reclamo.

Habrá que esperar qué política finalmente adoptan las autoridades, en especial la comisión de Miami-Dade, para solucionar la batalla Uber vs. Taxistas. Lo que está claro es que con las regulaciones actuales los dos no pueden coexistir a la vez.

En una ciudad donde el turismo es una importante fuente de ingresos es necesario establecer normas para que aquellos que se dediquen a transportar personas ofrezcan un servicio bueno, limpio y seguro.

El periodista Fernando Almánzar trabaja como Productor y Editor de Asignaciones en Telemundo, y ha sido galardonado con dos Premios Emmy como miembro del equipo del programa matutino "Un Nuevo Día".

5 de julio de 2015

Donald Trump: Muchos lo repudian, otros lo aplauden


Desde que a mediados de junio el multimillonario Donald Trump anunció su candidatura para la presidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano, sus comentarios racistas contra los mexicanos de inmediato lo convirtieron en el "patito feo" entre los latinos.

En momentos cuando el Partido Republicano está enfrascado en una desesperada misión para atraer votantes hispanos, Trump y sus comentarios anti-inmigrantes parecen enredar más las cosas para el ala conservadora de esa institución política.

"Ellos están trayendo drogas. Ellos están trayendo la delincuencia. Ellos son violadores", expresó Trump refiriéndose a los mexicanos el día que oficialmente anunció su postulación presidencial.

Sus comentarios -y otros muchos más que ha dicho desde entonces- han escandalizado a múltiples grupos de hispanos y forzado a varias empresas a romper sus relaciones comerciales con el famoso multimillonario.

La retórica extravagante de Trump y su envidiable habilidad de convertirse en el centro de la atención nacional, están demostrando también cuán tóxico y peligrosa puede ser la marca del Partido Republicano, que permanece en rehabilitación después de perder las elecciones presidenciales de 2008 y 2012, del actual presidente, el demócrata Barack Obama.

Univision, la principal cadena de televisión hispana de Estados Unidos, pegó primero al suspender las transmisiones de los certámenes de Miss Universo y Miss Estados Unidos. Trump en respuesta demandó a Univision por $500 millones de dólares.

El segundo en romper con Trump fue el emporio de NBC Universal, propietario de Telemundo. Trump acusó a NBC Universal de ser "débil y tonta".

Por su parte, México y Costa Rica anunciaron que sus respectivas reinas de belleza no participarán en el próximo de Miss Universo, mientras que Colombia retiró sus aspiraciones para celebrar el certamen en el año 2016.

Finalmente , las autoridades de Nueva York dijeron que revisarían los acuerdos comerciales que tiene con Trump; al tiempo que la cadena de tiendas Macy's retiró la venta de la línea de ropa del magnate. Esto en medio de reportes de que la cadena de hoteles de lujo de Trump había sido atacada por ladrones cibernéticos que robaron la información de tarjetas de crédito de sus huéspedes.

A pesar de -y quizás debido a- todas sus payasadas el llamativo magnate de bienes raíces cuenta con una enorme cuenta bancaria (y un ego aún mucho más grande), que lo colocan en segundo lugar entre la enorme lista de 14 aspirantes republicanos a la presidencia de Estados Unidos, según las más recientes encuestas.

En Iowa, Trump cuenta con 10% de preferencia empatado en segundo lugar con el Dr. Ben Carson (un cirujano afroamericano), detrás del gobernador de Wisconsin (Scott Walker), según un sondeo de la Universidad de Quinnipiac.

En New Hampshire, una encuesta de CNN-WMUR afirmó en la primera semana de julio que Trump se colocaba en segundo lugar con 11% del respaldo de los votantes republicanos, detrás del ex gobernador de Florida, Jeb Bush.

Trump también está en segundo lugar después de Bush en un reciente sondeo nacional de CNN-ORC.

Trump, quien asegura tener una fortuna de $9 mil milones de dólares, replanteó en su campaña la voz populista de los republicanos enfocándose en el impacto de la inmigración ilegal, particularmente desde México. El magnate prometió que para mejorar la economía de Estados Unidos, de ser electo presidente "construiría un gran muro en la frontera sur para mantener fuera (a los indocumentados) ".

Este mensaje, junto con la promesa de restringir la importación de productos desde China e implantar medidas proteccionistas, podrían ser favorecidas entre algunos votantes de la raza blanca, molestos por la lenta recuperación económica bajo la administración de Obama.

Trump tampoco se ha retractado por sus comentarios sobre la delincuencia y los inmigrantes.

"A mí me gusta México. Amo al pueblo mexicano. Hago negocios con la gente de México, pero hay gente viviendo a través de la frontera que son de todos lados. Y [esa gente] es mala. Son muy malos", precisó Trump en una entrevista reciente con CNN. "Hay gente que está viniendo, y no hablo sólo de mexicanos. Estoy hablando de gente que vienen de todos lados que son asesinos y violadores, y ellos están viniendo a este país".

Como la política es un deporte sucio, los aspirantes demócratas a la presidencia (en especial la ex senadora y ex primera dama Hillary Rodham Clinton), están aprovechando de los bombásticos comentarios de Trump para atacarlo y arremeter al Partido Republicano.

Reince Priebus, presidente del Comité Nacional Republicano, le dijo a la prensa hace poco que los comentarios de Trump "no ayudaban" los esfuerzos del partido de alcanzar una gama más diversa de votantes. Pero añadió: "Nosotros no seleccionamos ni elegimos qué [candidatos] se postulan y cuáles no".

Aunque la mayoría de republicanos han estado renuentes a reaccionar a los comentarios de Trump, algunos ya se han pronunciado. Chris Christie, actual gobernador de Nueva Jersey, opinó que las ideas de Trump hacia los mexicanos eran "completamente inapropiados".

Mientras que el senador Ted Cruz (republicano de Texas), enfatizó que Trumphabía sido "terrífico", y que no debía pedir excusas por lo que dijo porque éste "hablaba la verdad". Cruz, aunque nació en Canadá y es hijo de un cubano, es también aspirante republicano a la presidencia y defiende una política anti-inmigrante.

Algunos estrategas republicanos, sin embargo, ven un rayo de luz y sienten que la tormenta causada por Trump y sus comentarios es un fenómeno pasajero.

"Puede argumentarse que la retórica hiperbólica que pinta Trump haga lucir al resto de los candidatos republicanos como mucho más moderado", dijo Brian Walsh, un veterano asesor político republicano. "Es más difícil a largo plazo para pintar republicanos como Jeb Bush o Marco Rubio como representantes de la extrema derecha cuando ese espacio retórico está siendo llenado por alguien como Donald Trump."

Lo cierto es que todavía falta un año para que los republicanos seleccionen quién será su candidato republicano a la presidencia, y unos 16 meses hasta que enfrente a su rival demócrata. Cualquier cosa puede pasar entre ahora y el 8 de noviembre de 2016… Por ahora, sólo podemos observar y esperar…

El periodista Fernando Almánzar trabaja como Productor y Editor de Asignaciones en Telemundo, y ha sido galardonado con dos Premios Emmy como miembro del equipo del programa matutino "Un Nuevo Día".

4 de julio de 2015

República Dominicana y su polémica política migratoria

Hoy nadie se acuerda de Sonia Marmolejos. De hecho, más allá de su círculo de familiares y amigos cercanos, esta joven dominicana oriunda de Jimaní en la actualidad es una total desconocida. Sin embargo, hace poco más de cinco años su historia era diferente, pues su rostro protagonizó las portadas de todos los periódicos dominicanos (y algunos internacionales).

La razón de sus "15 minutos de fama": Marmolejos dejó su bebé en casa y se trasladó a un hospital donde amamantó a unos 20 recién nacidos haitianos, sobrevivientes del devastador terremoto que destruyó a Haití en enero de 2010, que dejó entre 100,000 y 316,000 muertos.

El gesto de amor de Marmolejos es sólo un ejemplo de los muchos que demostró el pueblo dominicano cuando su vecino (Haití) necesitó la ayuda. República Dominicana fue el primer país del mundo en asistir a los necesitados haitianos, y a pesar de la actual percepción, seguramente continuará haciéndolo por años.

La actual crisis domínico-haitiana

Toda nación soberana debe tener el derecho universal de establecer sus propias leyes internas y de definir su política internacional, especialmente cuando se trata de sus fronteras y reglas migratorias.

No obstante, y citando el popular refrán "del dicho al hecho es largo el trecho", ahora República Dominicana protagoniza una de las peores crisis de imagen de su historia, a raíz de la implementación de una nueva ley migratoria y la situación de estatus de miles de inmigrantes haitianos (y dominicanos de ascendencia haitiana) actualmente presentes en el país.

La crisis domínico-haitiana es el resultado de un debate pendiente que lleva siglos cocinándose entre ambos países, y que está marcado como tatuaje por las grandes diferencias históricas, culturales, religiosas, raciales, y hasta de idioma, que dividen a Haití y República Dominicana.

La raíz del problema...

Por cientos de años, los haitianos han inmigrado a República Dominicana para trabajar en las fábricas, la industria agrícola, la construcción y el sector de servicios. Para nadie es secreto que los haitianos realizan los trabajos que los dominicanos no quieren hacer en su propio país, pero que sí desempeñan en Europa y Estados Unidos.

Tradicionalmente, los hijos de los haitianos eran considerados "dominicanos" siempre y cuando podía comprobarse que habían nacido en territorio dominicano. Esto cambió en el año 2010, cuando República Dominicana aprobó una enmienda constitucional limitando otorgar la ciudadanía dominicana a los hijos de los inmigrantes legales o aquellos con por lo menos padre dominicano.

Entonces en el año 2013, un fallo judicial promulgó de retroactiva la ley migratoria de 1929, lo que convirtió a los dominicanos de descendencia haitiana en personas apátridas, sin una nacionalidad específica de origen.

En un intento por "solucionar" esta disyuntiva, el año pasado República Dominicana aprobó una nueva ley que prometía restablecer la ciudadanía dominicana a los hijos de haitianos cuyos nacimientos estaban inscritos en el registro civil de la nación, y presentaba una oportunidad de naturalización para otros.

La fecha límite para inscribirse expiró a mediados de junio, y el gobierno dominicano supuestamente está instalando la logística para iniciar una repatriación masiva de haitianos.

Este fenómeno ha dividido a los dominicanos, dentro y fuera del país, y establecido la pauta para que República Dominicana se convierta en el epicentro de críticas a nivel internacional por el trato injusto de haitianos en su territorio.

Incluso, una enorme gama de políticos, activistas, medios, y empresarios (entre ellos el actual alcalde de Nueva York Bill de Blasio), han propuesto un boicot en contra de República Dominicana y su floreciente industria turística.

La imposibilidad de obtener documentos...

Lo cierto es que (y el gobierno dominicano no ha sabido enviar bien este mensaje) el actual programa migratorio dominicana es benévolo en el sentido de que establece un camino para hacerse ciudadanos dominicanos.

No obstante, un factor en común entre los inmigrantes haitianos y los dominicanos de descendencia haitiana es que la gran mayoría no pueden obtener la documentación que exige el Estado Dominicano para permanecer legalmente en Quisqueya.

Muchos haitianos, en especial los trabajadores agrícolas que son la columna vertebral de la industria azucarera dominicana, no tienen copias de sus certificados de nacimiento.  El resultado: Sin papeles no ha ciudadanía dominicana y punto.

Para empeorar las cosas, del otro lado de la frontera domínico-haitiana el gobierno de Haití tampoco ha hecho mucho por agilizar los trámites y expedir los documentos necesarios.

Según cifras oficiales, se estima que en República Dominicana hay unos 460,000 inmigrantes haitianos (aunque algunos especulan que podrían ser más). Se calcula que unos 250,000 haitianos han iniciado el proceso de solicitud de residencia, y que sólo 10,000 cumplen con todos los requisitos de la ley.

Hasta la fecha, apenas unas 300 personas han recibido sus tarjetas de residencia, lo que coloca a cientos de miles de haitianos y sus descendientes dominicanos, en riesgo de ser deportados.

Es un fenómeno muy similar al que se vive en Estados Unidos, cuando las autoridades migratorias deportan a personas que no tienen conexión alguna con su país de origen. En el caso de los "haitianos", muchos nacieron en República Dominicana o han vivido allí por generaciones; sin nexos directos con Haití e incluso con la incapacidad de hablar francés o creole.

La guerra de palabras...

No hay dudas de que muchos dominicanos están pre
juiciados con el pueblo haitiano por los abusos cometidos durante su forzada ocupación de 22 años que terminó con la independencia de los dominicanos en 1844.

Haití y República Dominicana comparten una isla caribeña de apenas 76,480 kilómetros cuadrados (más pequeña que el estado de Carolina del Sur), todos tienen una opinión sobre la delicada situación domínico-haitiana.

El problema es que la desinformación es protagonista, y pocos presentan soluciones. Las ideas y sugerencias de algunos están empañadas por el patriotismo, y para ser sinceros, a la mayoría de los dominicanos que viven en la diáspora, les preocupa más la imagen internacional de República Dominicana que la crisis humanitaria por la que atraviesa el pueblo haitiano y su futuro dentro del territorio quisqueyano.

Si bien hay sectores que respaldan la repatriación de haitianos, los dominicanos que tienen la valentía de pronunciarse al respecto con frecuencia son tildados de pro-haitianos, anexionistas, y anti-patriotas; esto sin ventilar los matices políticos de la crisis que de inmediato se convierten en "críticas" al gobierno del Partido de la Liberación Dominicana y el presidente Danilo Medina.

Habrá que ver qué pasa en los próximos días, semanas y meses. Lo que sí está claro es que los miles de haitianos que hoy viven en República Dominicana de alguna manera ya son parte de la sociedad y, en vez de organizar un proceso de deportación masiva, lo que hace falta es un plan para ver cómo se soluciona el problema para que al final, los que tienen menos, también sufran menos.

El periodista Fernando Almánzar trabaja como Productor y Editor de Asignaciones en Telemundo, y ha sido galardonado con dos Premios Emmy como miembro del equipo del programa matutino "Un Nuevo Día".